El Neolítico, del griego νέος (néos: ‘nuevo’) y λίθος (líthos: ‘piedra’), o Edad de Piedra Nueva o Pulimentada, es uno de los periodos en que se considera dividida la Edad de Piedra. El término fue acuñado por John Lubbock en su obra de 1865 que lleva por título Prehistoric Times. Inicialmente se le dio este nombre en razón de los hallazgos de herramientas de piedra pulimentada, en vez de tallada (es decir, en vez de golpeada, que era menos resistente),1 que parecían acompañar al desarrollo y expansión de la agricultura. Hoy en día se define el Neolítico precisamente en razón del conocimiento y uso de la agriculturao del pastoreo. Normalmente, pero no necesariamente, va acompañado por el trabajo de la alfarería.
El Neolítico se divide en tres fases:
- Neolítico inicial (I fase)
- Neolítico medio (II fase)
- Neolítico final (III fase).
Características de este período son la completa domesticación de algunos animales (el asno, el caballo, el reno y otros), la sustitución de los útiles de piedra tallada por los de piedra pulimentada (que no es la novedad más importante, si bien es la que da nombre al período), una práctica desaparición de las manifestaciones artísticas y el desarrollo de los cultivos en la primera fase, seguida de un decaimiento general.





